¿La fotografía de un milagro de La Siervita, Sor María de Jesús?
LA CURIOSA HISTORIA DE UNA FOTOGRAFIA CONSERVADA EN EL SAUZAL Y COMO SE COMIENZA A GESTAR UNA LEYENDA, HAN SIDO RECOGIDAS POR JOSÉ GREGORIO GONZÁLEZ EN SU LIBRO “CANARIAS TERRITORIO DEL MISTERIO”
Cada 15 y 16 de febrero se repite el ritual, ceremonioso sin duda, en el que devoción y curiosidad caminan de la mano en los aledaños del Convento de Santa Catalina de La Laguna. Allí se conserva, desafiando al paso del tiempo, el cuerpo incorrupto de Sor María de Jesús, La Siervita, la monja sauzalera bañada en virtudes cuyo proceso de beatificación permanece a la espera de ansiado milagro. Son días en los que se cuentan infinidad de cosas relacionadas con las gracias y presuntos milagros concedidos a sus fieles, anécdotas en su inmensa mayoría para la colectividad, pero de incuestionable importancia en la esfera doméstica, en el contexto personal en el que tienen lugar unas experiencias que son interpretadas como gestos de la divinidad.
De entre los muchos casos que tenemos recogidos a lo largo de los años, existe uno un tanto particular, especialmente llamativo, sobre el que penden algunas incógnitas que a buen seguro, una vez clarificadas, disiparían el misterio. Pero ahí está, bajo la forma de una extraña fotografía, de autor aparentemente desconocido. Forma parte con derecho propio del capítulo de las anécdotas, una foto en blanco y negro, expuesta públicamente en el propio Ayuntamiento de El Sauzal, el pueblo natal de la monja, en torno a la que poco a poco se ha ido forjando y reforzando una peculiar historia. Según se cuenta entre un creciente número de vecinos y fieles, la vieja foto recoge una extraña silueta en la que se quiere ver a la mismísima Sor María de Jesús. Se trata de una imagen que terminó en los fondos municipales en torno al año 2005 o incluso antes, al formar parte de una exposición en la que se recogían las fotos más antiguas del municipio. La toma muestra a un grupo de mujeres lavando ropa en lo que se presume son los conocidos Lavaderos de El Sauzal, algunas de las cuales llegan a mirar al fotógrafo en el momento en el que se toma la imagen.

Es muy difícil fechar la foto, pero es posible que aquella imagen haya congelado una escena del primer cuarto del siglo XX. Lo que hace diferente a esta foto es la presencia de una silueta semitransparente, que se antoja femenina y que algunos describen como vestida con hábito, que aparece en un lugar destacado de la composición presentando un tamaño equiparable al de los personajes de carne y hueso que aparecen en la misma. Una extrañeza, que duda cabe, para la que debe haber un buen puñado de explicaciones convencionales que hagan prescindible por completo la lectura paranormal. Un fallo en el tipo de revelado, un efecto de la luz…quien sabe, la cuestión es que genera un efecto de pareidolia, un fenómeno por el que nuestro cerebro reagrupa estímulos sensoriales, en este caso visuales, dándoles una forma reconocible, a semejanza de cuando vemos en las nubes a delfines o corazones.
Desde nuestro punto de vista, tal, motivo añadido por el que incluimos esta curiosidad en nuestro libro “Canarias Territorio del Misterio”, también es un síntoma de la búsqueda, consciente o no, lícita o menos lícita, de la divulgación de hechos extraordinarios que refuercen la devoción en La Siervita. Creo que podemos descartar el milagro en este caso, pero seguir de cerca este tema nos brinda una buena oportunidad para conocer como se gesta una leyenda, un mito.